La delgada línea entre mantener o deshacerse del patrimonio urbano, y por qué es que cuando hay obras nuevas en esos mismos espacios es que surge la nostalgia, acertado, se dice que las obras no alcanzan la calidad de la anterior. Me hace pensar de nuevo que la arquitectura que producimos es vacía en muchos casos, antes de la experiencia del usuario están el dinero y la magnitud de la obra, sin tomar en cuenta que una experiencia feliz es el punto más acertado a la hora de diseñar, porque implica que las personas se sienten parte del lugar.
http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=22508
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